lunes, 28 de junio de 2010

Infusión Vaginal




Esto es algo que se me pasó mencionarles hace varios días ya. En la entrada El espiritu matematico hablé de Monica, una tipa bastante delirante como podrán ver. Resulta que hace poco, hablando con una ex amiga de ella, me contó algo terrible sobre Monica, que me dejó desencajado.

Monica mantenía una relación de pareja, es decir, tenía novio. Al parecer ese pobre hombre se estaba cansando de muchas de las estupideces de ella, por lo cual la relación estaba en peligro, a punto de romperse. La idiota, desesperada, no sabía como hacer para mantenerlo a su lado, ya que no quería quedarse sola. Así que comenzó a hacerle comidas afrodisíacas para despertar en él el fuego de la pasión que se había extinguido.

Pero la historia cruzó el limite cuando supe que uno de los últimos recursos de ella fue prepararle un té, a escondidas, con flujo vaginal o algún tipo de sustancia proveniente de allí. Estaba convencida que dándole un té de flujo, serviría de solución para recomponer la relación. No se de donde sacó la idea, pero según ella funcionaba barbaro, ya que tenía referencias; lo cual me hace pensar que muchas mujeres escucharon sobre ese rumor, y tengo miedo que lo anden empleando a escondidas de los hombres.

Cuando me enteré, repito, quedé en shock, perplejo ante los limites que es capaz de cruzar una mente delirante e inescrupulosa. Para colmo, lo mas gracioso, es que el novio le cortó ese día que ella lo había invitado a merendar para conversar sobre el rumbo del noviazgo.
No puedo evitar imaginarme a Monica ansiosa, viendo como el pibe se chupaba el té, seguido del corte definitivo por parte él. Su infusión vaginal evidentemente fracasó.

Ademas, por ultimo, tal revelación me provocó un trauma. Yo, debido al frío, siempre vivo resfriado y mi novia Florencia suele preparme té en un acto de amor y protección hacía mi. Sin embargo, uno de esos días que estuve medio engripado entré en pánico cuando ella, toda tierna y amorosa, me alcanzó una tasa de té. Lo miré totalmente desconfiado, mi novia no entendía mi reacción y mi rechazo a querer tomarlo, hasta que le conté lo que me había enterado sobre lo que hacía Monica. También quedó perpleja (espero que eso no le haya dado ideas), me miró fijo, no dijo nada e indignada negó con la cabeza (como tratándome de enfermo mental) agarró la tacita del té que me había preparado, se dio media vuelta y lo tiró en la pileta de la cocina, se sentó en el sillón a mi lado y nos quedamos viendo TV en completo silencio sin hablar del tema. Eso si, ahora me jodí porque el té me lo tengo que preparar yo.

sábado, 12 de junio de 2010

Pelotuda al teléfono II



Llamé a Rocío (me estuvo llamando y no me encontraba) y me contó que apenas entregó las respuestas, uno de los viejos gordos de recursos humanos ojeo la hoja, se sonrío y la miró raro y que estaba nerviosa porque no iba a entrar.
Ella es una linda chica, así que cuando me dijo que eran dos viejos los que la entrevistaron al toque me di cuenta que corría con ventaja, y es por eso que no me sorprendió cuando me dijo que SI consiguió el trabajo.

- Rocío, igual no agradezcas, eran dos viejos babosos. Obvio que le te eligieron no justamente con la cabeza de arriba.

- Que asqueroso que sos tarado. ¿vos decís que por eso me eligieron?

- Obvio boluda, te van a querer levantar, prepárate. Ponete un escote lindo así tenes coronita.

- Ay no ¿y ahora que hago? (cabe aclarar que Rocío suele ponerse nerviosa cuando alguien la quiere levantar, se incomoda mucho)

- Y nada, disfruta de tu nuevo empleo.

- Después, algún día te hago una torta...

- ¨Algun día¨ no mientas.

- No miento, si. Tengo que hacerme une tiempo - me dijo

- Obvio que vas a estar entretenida chupeteando a los gordos.

Lo que me da risa es que al decirle eso yo se que se va a poner paranoica y todo lo que le digan esos gordos le va a resultar sospechoso.
Vamos a ver que le depara el futuro a la gran Rocío.

martes, 1 de junio de 2010

Pelotuda al telefono



En otra entrada les comenté acerca de Rocío, una piba particularmente torpe, que mencioné en Simplemente sos Pelotuda.
Anduve algo ausente porque estuve engripado y hoy martes a las 10 am me despertó un llamado de Rocío, que estaba preocupadísima y hablando en voz baja porque estaba en medio de una entrevista laboral que la estaba volviendo loca y estaba asustada. En el momento que me llamó, ella estaba sola en una habitación respondiendo preguntas.
Me contó que una de ellas le pedía que mencionara 10 elementos que llevaría a una isla rodeada de mar o algo por el estilo.

- No se Rocío, mirá lo que me preguntas, pone lo que te salga, no me hagas cómplice a mí.

- Nose, estoy bloqueada, decime cualquier cosa.

-Ok. Pensá vos también porque yo no voy a poder nombrarte diez cosas, tengo fiebre, te odio. Poné que llevas toallitas intimas.

- ¿Eh?

- Sino pones eso, los de RRHH van a pensar que sos una mugrienta. Vos anotá y no preguntes, te van a pescar.

- Ok, esta bien, ayúdame. Ya puse... toallitas.

- Encendedor, algún combustible para prender fuego, una carpa, un arma, una rejilla ballerina. Nose si habrá fuentes de alimentos en esa Isla…mmm nose que más.

- ¿Celular? - preguntó.

- Llevá el cargador también. Sé viva, recordarles que necesitas el cargador, lo que hacen con ese cuestionario es ver que tan ocurrente sos.

- Ah si, obvio, claro, menos mal. Si, les voy a decir.

Es tan estúpida ¿Cómo va a darle corriente al cargador? Nose, salvo que sea una Isla VIP.

- Ah, llevá ropa también. Sobre todo remarcales que llevas bombachas.

- Claro, así ven que no soy una sucia.

- Llevá un termo, para tener agua caliente, pueden tocarte noches frías.

- Si, obvio.

A todo decía que ¨si,obvio¨ pero el tema es que me llama a mí en vez de hacerlo sola.
Yo le decía estupideces varias, pero ella misma se sumergió sola. En un intento de ayudarla, le dije:

- Ahhh, escuchame bien, nos olvidamos de algo VITAL para poder vivir. Poné que llevas bastante agua. Deciles que vos no sabes cuanto tiempo vas a estar en la Isla, pero al menos hasta que llueva vas a necesitar tener agua para tomar.

- ¿Me estas cargando? – dijo indignada.

- ... (no dije nada, me quedé en silencio)

- Nene, estoy rodeada de agua ¿mira si voy necesitar agua?

- Rocío, mi amor, tiene SAL, te deshidrata….

- Tomo mucha y listo.

- Pero... - dije, intentando salvarla.

-Corto, que creo que viene alguien. Después te llamo.


¿Conseguirá el empleo?

jueves, 13 de mayo de 2010

Plaza Salvaje



Hace un tiempo estábamos en una plaza con mi novia paseando, haciendo nada. Y de repente nos dimos cuenta que bajo un árbol había varios villeros escuchando cumbia desde un mp4 o algo así. Además también estaban tomando cerveza, gritando un poco, en fin, molestando como siempre.

Los ignoramos por un rato hasta que ví que uno prendió un porro dándole comienzo a una ronda marihuanera.
Me sirvió de excusa perfecta para llamar al 911 desde un teléfono publico, así que solicité a los policías, diciendo que en la plaza había chicos drogándose y molestando a la gente con groserías.

Al cabo de diez minutos, los villeros dragones no notaron que los polis se les estaban viniendo encima. Automáticamente los revisaron a todos, les tiraron el alcohol al pasto. Los tipos estaban cagadisimos, y agredían verbalmente a los policías.

No pudimos escuchar bien que pasaba, pero uno de ellos tenía una moto y entendimos que estaba denunciada por robo. Cuando le pidieron los papeles no los tenía y el villero se ponía cada vez más nervioso. Lo voltearon alevosamente y le pusieron esposas mientras el tipo gritaba que no había robado nada. Para colmo mi novia empezó a reír, lo cual provcó una reaccion villera:

- ¿Y vos que miras gata? Pelotuda….

- Miro como vas preso chorro de cuarta JAAJAJ

Lo peor es que el supuesto ladrón tenía una noviecita que comenzó a defenderlo insultando a Florencia…

- ¿Qué te pasa con mi novio gila de mierda?

- Callate que vas a ir presa con él, negra reventada.

No termina de decir eso que la villera oxigenada con dientes verdes se le tira encima y la empieza a agarrar de los pelos. Fue todo muy rápido pero lo que me sorprendió fue que mi novia fue aun mas cabeza, no se cual de las dos fue peor. Florencia comenzó a darle puñetazos/ganchos en la cara muy bien dados mientras la mona revoloteaba, como si estuviese ahogándose en el mar, pidiendo que se la saquen de encima.
Yo estaba estupefacto porque pensaba intervenir para separarlas pero no hizo falta. Quien intervino inmediatamente fue una policía que recién llegaba en otro patrullero y terminó salvando a la villera ensangrentada.

Florencia le dijo: Ahora al hospital vas a tener que ir, forra de mierda.

Fue una digna escena de policías en acción. Había dos villeros flaquitos y desnutridos que no se metieron. Estaban muy preocupados por no ir presos como el amigo.
Los policías nos pidieron que nos fuéramos porque sino nos iban a demorar a nosotros también, nose bien porqué pero eso advirtió.

Después nos fuimos y fue muy gracioso porque yo no paraba de reírme de mi novia. Estaba anonadado por su actitud peleadora…

- ¿Quien sos Florencia? ¿Naciste en fuerte apache y nunca me dijiste? Te desconozco.

Su mirada fue fulminante así que no la seguí porque sabía que terminaría en el hospital con la villera golpeada.

Somos el dúo dinámico. Yo, involuntariamente, mandé preso a uno. Y ella… bueno, sin palabras….

viernes, 30 de abril de 2010

La caja misteriosa



Hace un tiempo conté en ¨Se la culearon I y II¨ el inconveniente con Beatriz, la señora a la que mi novia le paseaba a la perra. Esta entrada también tiene que ver con esto.

Hoy a la tarde llegamos a la casa de Florencia, mi novia, y vimos que en la puerta había una caja misteriosa y estática con una etiqueta que decía irresponsable.
Al llegar nos dimos cuenta que puerta de rejas no había sido cerrada con llave ya que siempre por una cuestión de comodidad se la deja abierta, lo cual está muy mal porque así suceden las cosas.

Desconfiados nos acercamos a la caja que era un tanto pesada y no queríamos manosearla mucho, aunque había que abrirla. Al intentar hacerlo mi novia pegó un gritó y se hecho hacia atrás porque vio/sintió que la caja se movía.

Claro, estábamos desconcertados, pero todo empezó a tener sentido cuando vimos que la caja tenía agujeritos para que entrara aire.
Procedimos a abrir la caja; y si señores, había dos cachorros de mas de 2 meses acurrucados durmiendo en una manta, que se mostraron felices al vernos.

Nunca creí que Beatriz cumpliría su advertencia cuando le dijo a mi novia que ella se iba a tener que hacer cargo de los hijos de su perra.
¿Nos estuvo vigilando? ¿Calculó los movientos de la casa en detalle? ¿Tomó nota de la rutina de Florencia?? ¿Lo hizo ella o tuvo algún cómplice? ¿Fue tan observadora que pudo saber que el portoncito estaba sin llave? ¿Estuvo subida a un árbol por días observando con unos binoculares vestida de soldado?
No lo sabemos, pero realmente es para destacar, es una terrorista en potencia, me saco el sombrero ante Beatriz y su plan.

Los cachorros no serán difíciles de regalar, no son un problema en absoluto. Lo que me impresiona es la perseverancia y paciencia de la vieja, y sobre todo la culminación de su venganza.
Después de todo mi novia es ciertamente culpable, así que ¡A bancarsela!

Aplausos para Beatriz.

miércoles, 14 de abril de 2010

El espiritu matematico


El viernes pasado, mi novia y yo, fuimos al un cumple años de un amigo. Esto lo redacté en Word, así nomás, apenas llegue a casa de la fiesta, en compañía de Florencia, para no olvidarme nada de toda la conversación que se dio.

Había bastante gente que no se conocía entre si, pero con el pasar de las horas se fueron formando pequeños grupos en los que hablaban de todo.
En el nuestro se unió Mónica, un bicho parlante engreído que estaba dispuesto a acaparar la atención con sus anécdotas esotéricas. Sus aspiraciones para el próximo mes eran aprender sobre tarot. Y es la clásica que cuya casa está apestada en sahumerios, velas de colores y elementos espirituales baratos de feria.

Yo ya tenía referencias de ella, me habían advertido de su nube de pedo cósmica y sus delirios místicos, a los que nadie de sus conocidos daban importancia, es por eso que aprovechó el momento para engañar a desconocidos.

Estuvo largo rato contando sus experiencias con el juego de la copa, de que había visto cosas raras. Pero su barbaridad más grande fue cuando dijo que un espíritu se había metido dentro de ella y que gracias a él aprobó el examen de matemática. Al parecer, ella, mediante sus dotes espirituales habría pedido ayuda a un ser de otro mundo para aprobar un examen, en el cual si fallaba, repetía el año por segunda vez. Según su testimonio, ella no sabe un carajo de matemática a pesar de haber ido horas y horas a profesores particulares. Dijo:

- Después de jugar me fui a la cama y me dormí enseguida, como si estuviese muy cansada, y al día siguiente fui a rendir la materia y prácticamente no me costó nada. Cuando vi que aprobé no lo creía, él lo hizo por mí.

Mi novia y yo nos miramos de manera cómplice automáticamente, mientras nos conteníamos la risa después de escuchar semejante atrocidad. Pero por otro lado, en el grupo había una chica llamada Johana, pecosa y narigona, que escuchaba sorprendida y admirada el suceso del espíritu matemático.

Según me contaron, Mónica ni siquiera era tan mala en matemática, se había ido a marzo por vaga, pero lo preocupante es que estaba convencidísima de lo que decía, por ello es que técnicamente no mentía, porque en su mundo delirante, exagerado y crédulo, ella realmente creía que un espíritu la había ayudado a aprobar, así que al notar esto decidí asustarla un poquito. Me puse serio, impostando una voz sutilmente preocupada:

- ¿Ahora que vas a hacer? – le dije.

- ¿Con que? - preguntó.

- Con el pacto

- ¿Que pacto? Si yo no pacté nada.

- Cuando uno juega a estas cosas tiene que saber a lo que se enfrenta.

- Ay, ahora explícame que me asustas.

- Vos obtuviste un beneficio a costa del espíritu, te guste o no, inexorablemente tenes que dar algo a cambio, de un valor parecido, es una ley de la Alquimia también. Lo que él te demande.

- Tiene razón, es como él dice…tiene sentido – dijo la pecosa Johana

- Pero no me pidió nada - dijo Monica.

- No tiene que hacerlo. Es una ley en este tipo de juegos. Si un ser de otro mundo te ayuda, después tarde o temprano te va a pedir algo. Y sino lo haces, se lo va a cobrar de alguna u otra forma.

- ¿Y que me puede hacer? ¿Vos que aconsejas? Veo que sabes del tema.

- ¡Dios te va a ayudar!- acotó la imbecil de Johana de forma entusiasta.

- Tampoco se mucho, solo cosas. Nunca escuché de nadie que no cumpliera un pacto. Todos los que piden favores a los espíritus ya conocen las reglas y ninguno se anima romperlas, al menos yo no conozco a nadie.

-Me dejas helada ...

- Si, yo tengo escalofríos, no voy a dormir hoy, jaja. – (Johana)

-Peor es que no te hubieses enterado. Según vos, él te poseyó, así que es poderoso, puede hacer lo que quiera - dije, como el gran sabio que soy.

- Pero ¿Cómo sigue esto? - preguntó un pibe que había estado todo el rato en silencio.

- Eso…decime… - preguntó la loca Mónica.

- No lo se. Es algo que vas a tener que descubrir vos. Esperá alguna señal o volvé a jugar y hablá con él. No se que decirte ¿vos notaste algo raro? ¿Te sentís bien?

- Ahora que lo pienso, solo se apagó misteriosamente la luz de mi baño .

- Se pudo haber quemado….- dijo mi novia.

- No, la lamparita era nueva… y puede que me sienta rara desde ese día, el perro me ladra, antes no lo hacía. Bueno, si, pero ahora más seguido.

Como podrán ver, ella misma se sugestiona con ridiculeces. Luego hablamos un poquito mas, pero de apoco el tema se fue agotando y estábamos todos en otra, a excepción de Mónica, que se quedó un poco tensa. De hecho, después la vimos llorosa en un rincón hablando con Johana, quien le regaló un crucifijo que tenía colgado en su cuello.

domingo, 28 de marzo de 2010

Un espermicida...




No odio a los nenes, pero aveces me suelen molestar, sobre todo cuando viajas en colectivo con sueño, calor, dolor de cabeza, y un tremendo mal humor.
Para colmo era un nene bien feo y regordete, y le sobresalian mocos verdes. Era realmente vomitivo, y por supuesto, que al padre no le interesaba limpiarlo y hacerle cerrar la boca.

Parte del monton de los diálogos fastidiantes que escuchaba entre padre e hijo eran más o menos así:

Niño: ¿Por qué ese señor es tan chiquito?

Se refería a un enano que había subido al colectivo.

Niño: quiero ir al baño a hacer caca.

Luego...

Niño: ¡Uh paa! ¿Cuanto falta para llegar?
Padre: falta un poco, hijo, ya vamos a llegar.
Niño: pero no quiero esperar – mientras elevaba el tono de voz.
Padre: faltan un millón de horas.
Niño: No pienso estar un millón de horas sentado, quiero ir a casa.
Padre: Portate bien sino Papá Noel no te va a traer la bici.

Mientras tanto yo imaginaba si el cuerpo del nene pasaba por la ventilla, y me imaginé aventándolo.

Así continuaban los caprichos de un niño insolente que se ponía cada vez mas impaciente y comenzaba a molestar a todos los pasajeros. Lo peor, es que el padre lo único que hacía era mirar por la ventana mirando culos de mujeres celuliticas, sin decirle al bofe que cerrara el pico y se ubique y dejara de gritar.

Pero después el niño cochinillo y su padre se metieron conmigo

- Mirá el pelo de ese chico, ¿por que lo tiene para arriba?

Padre: nose hijo, metió lo' dedo’ en el enchufe jeje je – dijo, con tono de negro gordo y choripanero.

El tipo voltea su mirada en dirección a mí, en forma amistosa y me guiña el ojo. Realmente tenía a quien salir el pobre pendejo.

Yo: forro…

Él: ¿Cómo?

Yo: ¡Ja! un Forro.

Él: perdón pero no te entiendo- ya sospechaba de que le estaba tomando el pelo.

Yo: si lo hubieses usado te ahorrabas todo esto.

Él: ehh?

Yo: mirate, a todos nos da vergüenza ajena – dije mientras hechaba una mirada panoramica hacia todo el colectivo.

Él: ¿vos me estas tomando de boludo?

Yo (ironico): NOOO, si te parece

Él: no te pases de vivo, mogolico.

Yo: La proxima usá Tulipan o PRIIIIMES (marca de preservativos) – mientras lo decía susurrando, comencé a irme hacia atrás del colectivo mirándolo sin dejar de decir :

-¨PRAIIIIMMSSS¨ .

Toqué timbre para bajarme en la próxima parada, porque sino podía terminar en pelea fisica.

El tipo se levantó de su asiento bastante enojado, prepoteandome como era de esperarse, pero una señora pacifista puso paños fríos a la situación:

Señora: siéntese, no le de bolilla, está drogado el tarado este, evítese un problema – exclamó suavemente al padre del hijo no deseado.

Y yo, como soy malvado y estaba saturado, me las agarré tambien con la vieja:

-¿Yo drogado? mirese usted. Y le señalé una bolsita de farmacia que ella tenía en la mano. Usted es la que está falopeada sino ni podría caminar, artrosica.

El colectivo llegó a la parada y bajé, mientras el tipo me puteaba por la ventanilla e intentaba clavarme un escupitajo que erró.

- Oleeeeee

La verdad es que me empecé reír, y para colmo el nene me hizo fuck you.

El colectivo arrancó lentamente así que empecé a correrlo y gritar:

- PAPA NOEL NO EXCISTE, PAPA NOEL NO EXCISTE- mientras le negaba desde la vereda con mi dedo índice.
ES TU PAPA, TU PAPAAA, UN TRICICLO TE VA A COMPRAR, PUTOS.

Padre (asomando la cabeza y gritando): ¡ANDATE A LA RE PUTISIMA MADRE QUE TE PARIO HIJO DE PUTA!

- ANDA A COMER MANDARINA CON EL FETO DE HIJO QUE TENES, NEGRO SUBSIDIADO

Lo curioso es que apenas revelé el secreto navideño, el niño miró automáticamente a los ojos de su padre.

¿Como habrá continuado el dialogo entre ambos el resto del viaje?

sábado, 20 de marzo de 2010

Maldad en la escuela II


Aqui para leer la primer parte http://soymalvado.blogspot.com/2010/03/maldad-en-la-escuela.html


Llegó el recreo y Gonzalo me miró de manera desafiante sugiriendo que me estaría esperando en el baño. Así que hice uso de un comodín; una cómplice de séptimo u octavo año que era mas buena que Flanders y que solía ser burlada por algunos compañeros, entre ellos Gonzalo, por tener cara de rata y voz de pito. Yo tambien me reía de ella pero nunca la había agredido.

Entonces, me dirigí al baño...

Yo: acá estoy, gorda. Ya desaprobaste… a diciembre.

Gonzalo (ardiendo en bronca): Te voy a romper la cara.

Le contesté con una especie de cacheteada seca para ponerlo mas nervioso, porque me tenía que pegar si o si.

Y eso hizo, me pegó, me dejé, pero no fue mucho, apenas me dolió porque una voz finita gritó:

- ALONSOOOOO ¿QUE ESTA HACIENDO?

¡Bingo! Era la preceptora, que entró al baño porque misteriosamente se enteró de que Gonzalo me quería pegar. Yo le pedí a mi cómplice, la cara de rata, cuyo nombre no recuerdo, dos minutos antes de meterme en el baño, que le dijera a la preceptora que se estaba por armar una pelea en el baño porque Alonso andaba provocando a la gente, como solía hacerlo. Sabía que accedería porque era muy obvio que no se lo bancaba.

Me hice el que no entendía nada y dije desconocer el motivo de su bronca, que me agarró de sorpresa y que me parece que había sido porque yo no le quise hacer unos puntos de su evaluación, aunque ¨ no estaba seguro¨ y que le preguntaran a él.

¿Qué iba a decir? ¿Qué yo le había hecho mal el ejercicio de matemática? No tenía defensa alguna ni motivo para haberme pegado, ni buena fama, ni credibilidad, ni una puta mierda.

Para colmo yo cargué fichas en su contra diciendo que siempre era así y que molestaba a todos sus compañeros y que incomodaba en todas las clases, lo cual era cierto.
Lo suspendieron una semana, se quedó libre en ciencias sociales, se llevó matemática a marzo, y aunque debo reconocer que estuve en alerta hasta que llegaron las vacaciones porque tenía el presentimiento que me haría algo, lo máximo que hizo fue no dirigirme la palabra, como en esos casi dos años que fuimos compañeros de clase.

Que mariquita.

jueves, 11 de marzo de 2010

Maldad en la escuela I


Recuerdo una maldad que le hice a un compañero de clase cuando estaba en noveno año.

En toda aula existe el grupo de los que se la pasan gritando, tirando papeles y no escuchando una palabra de lo que los profesores dicen. Sin embargo, son esos mismos los que después van a pedir las respuestas de exámenes y trabajos a aquellos compañeros de los que se burlaron o ignoraron todo el año.

No me incluyo dentro de los nerds, pero mis notas eran decentes y recuerdo aquel examen donde mi compañero Gonzalo, un repetidor, se me sentó al lado sin pedir permiso, imponiéndome amable y sutilmente que lo ayude porque no había estudiado.

Estuvo molestándome todo el rato pidiendo que le de respuestas, y como era un examen de matemática y no de historia, las respuestas necesitaban dedicación. Además él tenía el tema B, por lo cual no me servía hacer lo mío y luego copiarlo.

Cuando finalicé mi examen, intercambiamos la hoja y comencé a resolverle las ecuaciones, los ejercicios combinados y las funciones, y ahí fue donde vino el golpe.
En mas o menos media hora le terminé el examen, se lo pasé y él me devolvió el mío y los entregamos a la profesora.

En la clase siguiente, Gonzalo, confiado y triunfante, fue a buscar su examen, pero su expresión se desmoronó cuando vio un aplazo en rojo, es decir, un uno.

- Alonso, su examen fue un desastre, se nota que no estudió, esto es de no creer, no tiene lógica alguna ¿me puede explicar que pasos siguió? – preguntó la profesora curiosa y totalmente fastidiada.

El energúmeno seguía anonadado sin poder explicar nada. Era seguro que si no me hubiese pedido que le haga el examen al menos llegaba al cuatro, lo cual fue más humillante porque lo sumergí hasta el fondo. Yo solo había puesto una serie de incoherencias e intentos de respuesta.

Entonces vino intimidante hacia mi persona, pero él no podía hacer nada, más que amenazarme:

Gonzalo: Sos un forro, me cagaste –

Yo: En casi dos años no hablamos nunca ¿te pensas que soy tu mulo o amigo? Apenas te conozco.

- Ya te voy a agarrar pelotudo – dijo.

- ¿Que me vas a hacer? ¿Me vas a aplastar? – le dije en tono pedante, porque además era gordo.
-En el recreo te espero en el baño, a ver si te la bancas – dije de manera determinante.

Estaba casi seguro de que de verdad iría al baño a buscarme, estaba muy enojado con ganas de demostrar cuan matón era. Pero él muy estúpido no supo darse cuenta que estaba metiéndose en la boca del lobo. Ya que me aproveché de la mala fama y antecedentes que tenía ante los profesores y directivos.


CONTINUARA...

miércoles, 3 de marzo de 2010

Se la culearon II



Click AQUI para leer la parte 1

El domingo estábamos merendando y alguien tocó el timbre, Florencia se fue a fijar quien era y mientras yo me untaba otra galletita con mermelada de frutilla vino corriendo y me dijo:

- Nooo. Es Beatriz.

Me paré y me asomé espiando oculto por la ventana y la vi allí parada, con su actitud protestante y un changuito de compras de cuatro ruedas, tocando timbre una y otra vez.
No sabíamos que hacer, si confrontarla o seguir evadiéndola como desde el día en que llamó. Estuvo diez minutos parada ahí hasta que siguió su camino, pero a la media hora estaba de vuelta, con el chango lleno de bolsas de supermercado y continuó tocando timbre.

- Holaaa. Florencia atendeme, se que estas ahí, no nací ayer.

Y continuó tocando timbre. Nosotros simplemente seguimos en silencio espiando y riéndonos, esperando que se canse y se vaya. Pero recién después de cinco o seis largos minutos, convencida de que estábamos ahí, con su changuito de cuatro ruedas, comenzó a chocar la puerta de rejas, bastante enfurecida. Fue realmente gracioso porque obviamente no tiene mucha fuerza la pobre Beatriz.
Lo único que logró hacer es mucho ruido por el choque de metales, por los timbrazos y gritos que venía haciendo desde hacía rato.

Empezó a aplaudir, a decir que le abran, que nos estábamos ocultando de ella, etc. Se puso densa, no se iba más, solo quedaba esperar, pero algo la alejó. No vimos nada, pero escuchamos una voz desencajada:

- Otra vez usted ¡BASTA! deje de hacer ruido, no ve que no están Señora ¿Por qué no se va?

(Ese ¨otra vez usted¨ me dice que ha venido antes pero de verdad no había nadie en casa)

- Si, están, están. Se esconde de mí porque la desubicada no quiere dar la cara. Embarazaron a mi perra por culpa de esta que viva acá.

- A mi que concha me importa, váyase o voy a llamar la policía.

Era la loca de al lado, que evidentemente se sintió molesta por lo ruidosa que fue Beatriz, así que la sacó cagando y la cosa terminó ahí.

- Voy a volver con mi marido. Y vos no te metas, puta – y se fue, enojada y derrotada.

No se que busca Beatriz, porque aunque encuentre a mi novia, lo hecho, hecho está ¿o será que pretende que le hagamos un aborto a su perra?
Sea lo que sea, tarde o temprano, nos va a encontrar.