miércoles, 3 de marzo de 2010

Se la culearon II



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El domingo estábamos merendando y alguien tocó el timbre, Florencia se fue a fijar quien era y mientras yo me untaba otra galletita con mermelada de frutilla vino corriendo y me dijo:

- Nooo. Es Beatriz.

Me paré y me asomé espiando oculto por la ventana y la vi allí parada, con su actitud protestante y un changuito de compras de cuatro ruedas, tocando timbre una y otra vez.
No sabíamos que hacer, si confrontarla o seguir evadiéndola como desde el día en que llamó. Estuvo diez minutos parada ahí hasta que siguió su camino, pero a la media hora estaba de vuelta, con el chango lleno de bolsas de supermercado y continuó tocando timbre.

- Holaaa. Florencia atendeme, se que estas ahí, no nací ayer.

Y continuó tocando timbre. Nosotros simplemente seguimos en silencio espiando y riéndonos, esperando que se canse y se vaya. Pero recién después de cinco o seis largos minutos, convencida de que estábamos ahí, con su changuito de cuatro ruedas, comenzó a chocar la puerta de rejas, bastante enfurecida. Fue realmente gracioso porque obviamente no tiene mucha fuerza la pobre Beatriz.
Lo único que logró hacer es mucho ruido por el choque de metales, por los timbrazos y gritos que venía haciendo desde hacía rato.

Empezó a aplaudir, a decir que le abran, que nos estábamos ocultando de ella, etc. Se puso densa, no se iba más, solo quedaba esperar, pero algo la alejó. No vimos nada, pero escuchamos una voz desencajada:

- Otra vez usted ¡BASTA! deje de hacer ruido, no ve que no están Señora ¿Por qué no se va?

(Ese ¨otra vez usted¨ me dice que ha venido antes pero de verdad no había nadie en casa)

- Si, están, están. Se esconde de mí porque la desubicada no quiere dar la cara. Embarazaron a mi perra por culpa de esta que viva acá.

- A mi que concha me importa, váyase o voy a llamar la policía.

Era la loca de al lado, que evidentemente se sintió molesta por lo ruidosa que fue Beatriz, así que la sacó cagando y la cosa terminó ahí.

- Voy a volver con mi marido. Y vos no te metas, puta – y se fue, enojada y derrotada.

No se que busca Beatriz, porque aunque encuentre a mi novia, lo hecho, hecho está ¿o será que pretende que le hagamos un aborto a su perra?
Sea lo que sea, tarde o temprano, nos va a encontrar.

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