viernes, 30 de abril de 2010

La caja misteriosa



Hace un tiempo conté en ¨Se la culearon I y II¨ el inconveniente con Beatriz, la señora a la que mi novia le paseaba a la perra. Esta entrada también tiene que ver con esto.

Hoy a la tarde llegamos a la casa de Florencia, mi novia, y vimos que en la puerta había una caja misteriosa y estática con una etiqueta que decía irresponsable.
Al llegar nos dimos cuenta que puerta de rejas no había sido cerrada con llave ya que siempre por una cuestión de comodidad se la deja abierta, lo cual está muy mal porque así suceden las cosas.

Desconfiados nos acercamos a la caja que era un tanto pesada y no queríamos manosearla mucho, aunque había que abrirla. Al intentar hacerlo mi novia pegó un gritó y se hecho hacia atrás porque vio/sintió que la caja se movía.

Claro, estábamos desconcertados, pero todo empezó a tener sentido cuando vimos que la caja tenía agujeritos para que entrara aire.
Procedimos a abrir la caja; y si señores, había dos cachorros de mas de 2 meses acurrucados durmiendo en una manta, que se mostraron felices al vernos.

Nunca creí que Beatriz cumpliría su advertencia cuando le dijo a mi novia que ella se iba a tener que hacer cargo de los hijos de su perra.
¿Nos estuvo vigilando? ¿Calculó los movientos de la casa en detalle? ¿Tomó nota de la rutina de Florencia?? ¿Lo hizo ella o tuvo algún cómplice? ¿Fue tan observadora que pudo saber que el portoncito estaba sin llave? ¿Estuvo subida a un árbol por días observando con unos binoculares vestida de soldado?
No lo sabemos, pero realmente es para destacar, es una terrorista en potencia, me saco el sombrero ante Beatriz y su plan.

Los cachorros no serán difíciles de regalar, no son un problema en absoluto. Lo que me impresiona es la perseverancia y paciencia de la vieja, y sobre todo la culminación de su venganza.
Después de todo mi novia es ciertamente culpable, así que ¡A bancarsela!

Aplausos para Beatriz.

miércoles, 14 de abril de 2010

El espiritu matematico


El viernes pasado, mi novia y yo, fuimos al un cumple años de un amigo. Esto lo redacté en Word, así nomás, apenas llegue a casa de la fiesta, en compañía de Florencia, para no olvidarme nada de toda la conversación que se dio.

Había bastante gente que no se conocía entre si, pero con el pasar de las horas se fueron formando pequeños grupos en los que hablaban de todo.
En el nuestro se unió Mónica, un bicho parlante engreído que estaba dispuesto a acaparar la atención con sus anécdotas esotéricas. Sus aspiraciones para el próximo mes eran aprender sobre tarot. Y es la clásica que cuya casa está apestada en sahumerios, velas de colores y elementos espirituales baratos de feria.

Yo ya tenía referencias de ella, me habían advertido de su nube de pedo cósmica y sus delirios místicos, a los que nadie de sus conocidos daban importancia, es por eso que aprovechó el momento para engañar a desconocidos.

Estuvo largo rato contando sus experiencias con el juego de la copa, de que había visto cosas raras. Pero su barbaridad más grande fue cuando dijo que un espíritu se había metido dentro de ella y que gracias a él aprobó el examen de matemática. Al parecer, ella, mediante sus dotes espirituales habría pedido ayuda a un ser de otro mundo para aprobar un examen, en el cual si fallaba, repetía el año por segunda vez. Según su testimonio, ella no sabe un carajo de matemática a pesar de haber ido horas y horas a profesores particulares. Dijo:

- Después de jugar me fui a la cama y me dormí enseguida, como si estuviese muy cansada, y al día siguiente fui a rendir la materia y prácticamente no me costó nada. Cuando vi que aprobé no lo creía, él lo hizo por mí.

Mi novia y yo nos miramos de manera cómplice automáticamente, mientras nos conteníamos la risa después de escuchar semejante atrocidad. Pero por otro lado, en el grupo había una chica llamada Johana, pecosa y narigona, que escuchaba sorprendida y admirada el suceso del espíritu matemático.

Según me contaron, Mónica ni siquiera era tan mala en matemática, se había ido a marzo por vaga, pero lo preocupante es que estaba convencidísima de lo que decía, por ello es que técnicamente no mentía, porque en su mundo delirante, exagerado y crédulo, ella realmente creía que un espíritu la había ayudado a aprobar, así que al notar esto decidí asustarla un poquito. Me puse serio, impostando una voz sutilmente preocupada:

- ¿Ahora que vas a hacer? – le dije.

- ¿Con que? - preguntó.

- Con el pacto

- ¿Que pacto? Si yo no pacté nada.

- Cuando uno juega a estas cosas tiene que saber a lo que se enfrenta.

- Ay, ahora explícame que me asustas.

- Vos obtuviste un beneficio a costa del espíritu, te guste o no, inexorablemente tenes que dar algo a cambio, de un valor parecido, es una ley de la Alquimia también. Lo que él te demande.

- Tiene razón, es como él dice…tiene sentido – dijo la pecosa Johana

- Pero no me pidió nada - dijo Monica.

- No tiene que hacerlo. Es una ley en este tipo de juegos. Si un ser de otro mundo te ayuda, después tarde o temprano te va a pedir algo. Y sino lo haces, se lo va a cobrar de alguna u otra forma.

- ¿Y que me puede hacer? ¿Vos que aconsejas? Veo que sabes del tema.

- ¡Dios te va a ayudar!- acotó la imbecil de Johana de forma entusiasta.

- Tampoco se mucho, solo cosas. Nunca escuché de nadie que no cumpliera un pacto. Todos los que piden favores a los espíritus ya conocen las reglas y ninguno se anima romperlas, al menos yo no conozco a nadie.

-Me dejas helada ...

- Si, yo tengo escalofríos, no voy a dormir hoy, jaja. – (Johana)

-Peor es que no te hubieses enterado. Según vos, él te poseyó, así que es poderoso, puede hacer lo que quiera - dije, como el gran sabio que soy.

- Pero ¿Cómo sigue esto? - preguntó un pibe que había estado todo el rato en silencio.

- Eso…decime… - preguntó la loca Mónica.

- No lo se. Es algo que vas a tener que descubrir vos. Esperá alguna señal o volvé a jugar y hablá con él. No se que decirte ¿vos notaste algo raro? ¿Te sentís bien?

- Ahora que lo pienso, solo se apagó misteriosamente la luz de mi baño .

- Se pudo haber quemado….- dijo mi novia.

- No, la lamparita era nueva… y puede que me sienta rara desde ese día, el perro me ladra, antes no lo hacía. Bueno, si, pero ahora más seguido.

Como podrán ver, ella misma se sugestiona con ridiculeces. Luego hablamos un poquito mas, pero de apoco el tema se fue agotando y estábamos todos en otra, a excepción de Mónica, que se quedó un poco tensa. De hecho, después la vimos llorosa en un rincón hablando con Johana, quien le regaló un crucifijo que tenía colgado en su cuello.

domingo, 28 de marzo de 2010

Un espermicida...




No odio a los nenes, pero aveces me suelen molestar, sobre todo cuando viajas en colectivo con sueño, calor, dolor de cabeza, y un tremendo mal humor.
Para colmo era un nene bien feo y regordete, y le sobresalian mocos verdes. Era realmente vomitivo, y por supuesto, que al padre no le interesaba limpiarlo y hacerle cerrar la boca.

Parte del monton de los diálogos fastidiantes que escuchaba entre padre e hijo eran más o menos así:

Niño: ¿Por qué ese señor es tan chiquito?

Se refería a un enano que había subido al colectivo.

Niño: quiero ir al baño a hacer caca.

Luego...

Niño: ¡Uh paa! ¿Cuanto falta para llegar?
Padre: falta un poco, hijo, ya vamos a llegar.
Niño: pero no quiero esperar – mientras elevaba el tono de voz.
Padre: faltan un millón de horas.
Niño: No pienso estar un millón de horas sentado, quiero ir a casa.
Padre: Portate bien sino Papá Noel no te va a traer la bici.

Mientras tanto yo imaginaba si el cuerpo del nene pasaba por la ventilla, y me imaginé aventándolo.

Así continuaban los caprichos de un niño insolente que se ponía cada vez mas impaciente y comenzaba a molestar a todos los pasajeros. Lo peor, es que el padre lo único que hacía era mirar por la ventana mirando culos de mujeres celuliticas, sin decirle al bofe que cerrara el pico y se ubique y dejara de gritar.

Pero después el niño cochinillo y su padre se metieron conmigo

- Mirá el pelo de ese chico, ¿por que lo tiene para arriba?

Padre: nose hijo, metió lo' dedo’ en el enchufe jeje je – dijo, con tono de negro gordo y choripanero.

El tipo voltea su mirada en dirección a mí, en forma amistosa y me guiña el ojo. Realmente tenía a quien salir el pobre pendejo.

Yo: forro…

Él: ¿Cómo?

Yo: ¡Ja! un Forro.

Él: perdón pero no te entiendo- ya sospechaba de que le estaba tomando el pelo.

Yo: si lo hubieses usado te ahorrabas todo esto.

Él: ehh?

Yo: mirate, a todos nos da vergüenza ajena – dije mientras hechaba una mirada panoramica hacia todo el colectivo.

Él: ¿vos me estas tomando de boludo?

Yo (ironico): NOOO, si te parece

Él: no te pases de vivo, mogolico.

Yo: La proxima usá Tulipan o PRIIIIMES (marca de preservativos) – mientras lo decía susurrando, comencé a irme hacia atrás del colectivo mirándolo sin dejar de decir :

-¨PRAIIIIMMSSS¨ .

Toqué timbre para bajarme en la próxima parada, porque sino podía terminar en pelea fisica.

El tipo se levantó de su asiento bastante enojado, prepoteandome como era de esperarse, pero una señora pacifista puso paños fríos a la situación:

Señora: siéntese, no le de bolilla, está drogado el tarado este, evítese un problema – exclamó suavemente al padre del hijo no deseado.

Y yo, como soy malvado y estaba saturado, me las agarré tambien con la vieja:

-¿Yo drogado? mirese usted. Y le señalé una bolsita de farmacia que ella tenía en la mano. Usted es la que está falopeada sino ni podría caminar, artrosica.

El colectivo llegó a la parada y bajé, mientras el tipo me puteaba por la ventanilla e intentaba clavarme un escupitajo que erró.

- Oleeeeee

La verdad es que me empecé reír, y para colmo el nene me hizo fuck you.

El colectivo arrancó lentamente así que empecé a correrlo y gritar:

- PAPA NOEL NO EXCISTE, PAPA NOEL NO EXCISTE- mientras le negaba desde la vereda con mi dedo índice.
ES TU PAPA, TU PAPAAA, UN TRICICLO TE VA A COMPRAR, PUTOS.

Padre (asomando la cabeza y gritando): ¡ANDATE A LA RE PUTISIMA MADRE QUE TE PARIO HIJO DE PUTA!

- ANDA A COMER MANDARINA CON EL FETO DE HIJO QUE TENES, NEGRO SUBSIDIADO

Lo curioso es que apenas revelé el secreto navideño, el niño miró automáticamente a los ojos de su padre.

¿Como habrá continuado el dialogo entre ambos el resto del viaje?

sábado, 20 de marzo de 2010

Maldad en la escuela II


Aqui para leer la primer parte http://soymalvado.blogspot.com/2010/03/maldad-en-la-escuela.html


Llegó el recreo y Gonzalo me miró de manera desafiante sugiriendo que me estaría esperando en el baño. Así que hice uso de un comodín; una cómplice de séptimo u octavo año que era mas buena que Flanders y que solía ser burlada por algunos compañeros, entre ellos Gonzalo, por tener cara de rata y voz de pito. Yo tambien me reía de ella pero nunca la había agredido.

Entonces, me dirigí al baño...

Yo: acá estoy, gorda. Ya desaprobaste… a diciembre.

Gonzalo (ardiendo en bronca): Te voy a romper la cara.

Le contesté con una especie de cacheteada seca para ponerlo mas nervioso, porque me tenía que pegar si o si.

Y eso hizo, me pegó, me dejé, pero no fue mucho, apenas me dolió porque una voz finita gritó:

- ALONSOOOOO ¿QUE ESTA HACIENDO?

¡Bingo! Era la preceptora, que entró al baño porque misteriosamente se enteró de que Gonzalo me quería pegar. Yo le pedí a mi cómplice, la cara de rata, cuyo nombre no recuerdo, dos minutos antes de meterme en el baño, que le dijera a la preceptora que se estaba por armar una pelea en el baño porque Alonso andaba provocando a la gente, como solía hacerlo. Sabía que accedería porque era muy obvio que no se lo bancaba.

Me hice el que no entendía nada y dije desconocer el motivo de su bronca, que me agarró de sorpresa y que me parece que había sido porque yo no le quise hacer unos puntos de su evaluación, aunque ¨ no estaba seguro¨ y que le preguntaran a él.

¿Qué iba a decir? ¿Qué yo le había hecho mal el ejercicio de matemática? No tenía defensa alguna ni motivo para haberme pegado, ni buena fama, ni credibilidad, ni una puta mierda.

Para colmo yo cargué fichas en su contra diciendo que siempre era así y que molestaba a todos sus compañeros y que incomodaba en todas las clases, lo cual era cierto.
Lo suspendieron una semana, se quedó libre en ciencias sociales, se llevó matemática a marzo, y aunque debo reconocer que estuve en alerta hasta que llegaron las vacaciones porque tenía el presentimiento que me haría algo, lo máximo que hizo fue no dirigirme la palabra, como en esos casi dos años que fuimos compañeros de clase.

Que mariquita.

jueves, 11 de marzo de 2010

Maldad en la escuela I


Recuerdo una maldad que le hice a un compañero de clase cuando estaba en noveno año.

En toda aula existe el grupo de los que se la pasan gritando, tirando papeles y no escuchando una palabra de lo que los profesores dicen. Sin embargo, son esos mismos los que después van a pedir las respuestas de exámenes y trabajos a aquellos compañeros de los que se burlaron o ignoraron todo el año.

No me incluyo dentro de los nerds, pero mis notas eran decentes y recuerdo aquel examen donde mi compañero Gonzalo, un repetidor, se me sentó al lado sin pedir permiso, imponiéndome amable y sutilmente que lo ayude porque no había estudiado.

Estuvo molestándome todo el rato pidiendo que le de respuestas, y como era un examen de matemática y no de historia, las respuestas necesitaban dedicación. Además él tenía el tema B, por lo cual no me servía hacer lo mío y luego copiarlo.

Cuando finalicé mi examen, intercambiamos la hoja y comencé a resolverle las ecuaciones, los ejercicios combinados y las funciones, y ahí fue donde vino el golpe.
En mas o menos media hora le terminé el examen, se lo pasé y él me devolvió el mío y los entregamos a la profesora.

En la clase siguiente, Gonzalo, confiado y triunfante, fue a buscar su examen, pero su expresión se desmoronó cuando vio un aplazo en rojo, es decir, un uno.

- Alonso, su examen fue un desastre, se nota que no estudió, esto es de no creer, no tiene lógica alguna ¿me puede explicar que pasos siguió? – preguntó la profesora curiosa y totalmente fastidiada.

El energúmeno seguía anonadado sin poder explicar nada. Era seguro que si no me hubiese pedido que le haga el examen al menos llegaba al cuatro, lo cual fue más humillante porque lo sumergí hasta el fondo. Yo solo había puesto una serie de incoherencias e intentos de respuesta.

Entonces vino intimidante hacia mi persona, pero él no podía hacer nada, más que amenazarme:

Gonzalo: Sos un forro, me cagaste –

Yo: En casi dos años no hablamos nunca ¿te pensas que soy tu mulo o amigo? Apenas te conozco.

- Ya te voy a agarrar pelotudo – dijo.

- ¿Que me vas a hacer? ¿Me vas a aplastar? – le dije en tono pedante, porque además era gordo.
-En el recreo te espero en el baño, a ver si te la bancas – dije de manera determinante.

Estaba casi seguro de que de verdad iría al baño a buscarme, estaba muy enojado con ganas de demostrar cuan matón era. Pero él muy estúpido no supo darse cuenta que estaba metiéndose en la boca del lobo. Ya que me aproveché de la mala fama y antecedentes que tenía ante los profesores y directivos.


CONTINUARA...

miércoles, 3 de marzo de 2010

Se la culearon II



Click AQUI para leer la parte 1

El domingo estábamos merendando y alguien tocó el timbre, Florencia se fue a fijar quien era y mientras yo me untaba otra galletita con mermelada de frutilla vino corriendo y me dijo:

- Nooo. Es Beatriz.

Me paré y me asomé espiando oculto por la ventana y la vi allí parada, con su actitud protestante y un changuito de compras de cuatro ruedas, tocando timbre una y otra vez.
No sabíamos que hacer, si confrontarla o seguir evadiéndola como desde el día en que llamó. Estuvo diez minutos parada ahí hasta que siguió su camino, pero a la media hora estaba de vuelta, con el chango lleno de bolsas de supermercado y continuó tocando timbre.

- Holaaa. Florencia atendeme, se que estas ahí, no nací ayer.

Y continuó tocando timbre. Nosotros simplemente seguimos en silencio espiando y riéndonos, esperando que se canse y se vaya. Pero recién después de cinco o seis largos minutos, convencida de que estábamos ahí, con su changuito de cuatro ruedas, comenzó a chocar la puerta de rejas, bastante enfurecida. Fue realmente gracioso porque obviamente no tiene mucha fuerza la pobre Beatriz.
Lo único que logró hacer es mucho ruido por el choque de metales, por los timbrazos y gritos que venía haciendo desde hacía rato.

Empezó a aplaudir, a decir que le abran, que nos estábamos ocultando de ella, etc. Se puso densa, no se iba más, solo quedaba esperar, pero algo la alejó. No vimos nada, pero escuchamos una voz desencajada:

- Otra vez usted ¡BASTA! deje de hacer ruido, no ve que no están Señora ¿Por qué no se va?

(Ese ¨otra vez usted¨ me dice que ha venido antes pero de verdad no había nadie en casa)

- Si, están, están. Se esconde de mí porque la desubicada no quiere dar la cara. Embarazaron a mi perra por culpa de esta que viva acá.

- A mi que concha me importa, váyase o voy a llamar la policía.

Era la loca de al lado, que evidentemente se sintió molesta por lo ruidosa que fue Beatriz, así que la sacó cagando y la cosa terminó ahí.

- Voy a volver con mi marido. Y vos no te metas, puta – y se fue, enojada y derrotada.

No se que busca Beatriz, porque aunque encuentre a mi novia, lo hecho, hecho está ¿o será que pretende que le hagamos un aborto a su perra?
Sea lo que sea, tarde o temprano, nos va a encontrar.

martes, 23 de febrero de 2010

Simplemente sos pelotuda

Rocío es una conocida que es TAN PELOTUDA que pasa por simpática y agradable.
Hace unas semanas estábamos conversando sobre estupideces varias, y es normal, que en estos casos siempre surjan tópicos sexuales, escatológicos, etc.
Después de un rato de hablar barbaridades, Roció nos comentó que no puede creer que haya mujeres tan imprudentes que se traguen el semen.

- ¿Por que lo decís puntualmente? – pregunté

- Mirá, no se si sabías, pero el otro día me enteré, por ejemplo que eso de ¨ acabar afuera¨ y no usar forro no existe, porque el liquido preseminal te puede embarazar…

- Ahá.Lo sé ¿y?

-¿Como ¨y¨? Si te tragas el semen también te puede embarazar, nene.

- ¿Me estas cargando, Rocío?

- Lo se de buena fuente, el papá de un amiga es médico y sabe. No conviene decirlo, es todo un comercio.

De seguro ese medico del que habla no existe, lo dijo solo para fundamentar el vació de su afirmación; o en caso contrario le habrá tomado el pelo al notar su pelotudes.
Continuamos hablando de todo un rato más, hasta que a mi novia y a mí, nos contó que hacía unas semanas el novio le acabó en la panza (si, es una ordinaria).

- Después hablas de la imprudencia ajena ¿y como andamos por casa? – dije.

- ¿Eh?…. – contestó desentendida.

Ahí comencé a alardear de mi sabiduría falsa para tomarle el pelo y volverla loca un poco.

- Un espermatozoide sino ingresa por el útero en pocos minutos, muere. Pero los organismos tienen tendencia a buscar la vida, la supervivencia.

- Si, obvio, es instintivo.

- Exactamente. Por eso son unos imprudentes. Tu novio, al acabarte en la zona del ombligo dejó a los espermas cerca de la zona genital ¿estamos?

- Si ¿y? – dijo ansiosa por saber

- ¿Como ¨y¨? Te dije que buscan la vida. Los espermas se arrastran por la piel buscando ingresar en la vagina para instalarse en un ovulo.

- No jodas.

- Es probable que se hayan arrastrado desde la panza para entrar dentro tuyo. ¿Tomas anti conceptivos?

- No, se cuida mi novio. Engordan esas pastillas.

- El riesgo es bajo, pero yo que vos me compro un test de embarazo.

- Si si, eso voy a tener que hacer – dijo pensante con cabeza caída, mientras mezclaba los restos de helado de su copa.

Yo pensé que se iba a dar cuenta que la estaba jodiendo, pero para mi sorpresa fue al revés. Subestimé su estupidez sin predecir hasta donde podía llegar. Definitivamente se superó así misma, sobre todo porque hace unos días me llamó contentisima diciendome que no estaba embarazada.

martes, 16 de febrero de 2010

Disparandole a los gatos V: Hogar dulce hogar

Cuando mi madre se encontró con Olivia no entendía mucho y me interrogó.
Tenía pensado inventar alguna excusa, como por ejemplo, que le estaba cuidando la perra a algún amigo por unos días, pero no tuve ganas, preferí contarle TODA la verdad, con lujo de detalles.
Así que enojada, después de decirme que era un delincuente, me dijo que tenía que devolverla a su hogar, aunque la convencí de tenerla algunos días más y aceptó. Tuve que discutir, con mi vieja SIEMPRE hay que discutir todo.

Llegó el día, y mi madre, lejos de olvidarse, tomó su auto y me impuso devolverla. Tenía razón, ya habían pasado unos días y la venganza había cumplido su ciclo, así que nos dirigimos a lo de Florencia.

Lo bueno de llevarla en auto es que fue mucho más fácil para que Olivia no sea vista. Ya en la casa de mi novia, volví a usar la misma metodología que cuando la secuestré; Jorge a la mañana no está y solo restaba esperar a que Nacha saliera a hacer las compras que hace TODOS los días de su puta vida, y así fue, porque el humano es un animal de costumbres, no hubo problemas con eso.

Entré al jardín, intenté buscar la misma escalera de su galpón pero estaba cerrado con llave, así que rápidamente tuve que tomar una de las sillas que tienen en el jardín y usarla para esa función. El problema fue que mi madre no podía cargar a Olivia, subirse a la silla y pasármela, además Florencia no quiso participar porque la otra vez se golpeo. Tuve que convencer a mi madre para que intercambiemos de roles. Dejé la silla de Jorge arrimada a la medianera, me pasé al jardín de Florencia y le dije a mami que se pasara a la casa de Jorge, se quede arriba de la silla, que agarrara a la perra y la apoyara en el jardín y listo. Discutimos un rato, ella es muy cabeza dura, pero finalmente sin grandes problemas lo hicimos.

Todo parecía estar bien, hasta que varios minutos después me acordé de un detalle que nos iba a dejar en terrible evidencia. Y es que mi madre había dejado la silla de Jorge arrimada a la medianera ¿Cómo explicábamos eso?
Justo cuando me rescaté del detalle me pareció escuchar ruidos de llaves, así que a la velocidad de la luz, volví al jardín, deje la silla donde estaba, corrí y salté la medianera velozmente sin que me traicionaran los nervios como la primera vez. Todo bien, por suerte, fue una falsa alarma

Momentos después subí al cuarto de mi novia y me quedé espiando por la ventana el momento en que notaran a Olivia nuevamente. Pero no pasaba nada, Nacha es muy estúpida y sorda aparentemente, pero después de no mucho tiempo, llegó mi querido Jorgito.
Por supuesto que él tenía que saber que esto fue un secuestro, y fue por eso que me encargué de poner un sobre entre el cuello y el collar de la labradora, que decía lo siguiente:

ESTO FUE UN AVISO. VOLVES A DISPARARLE A OTRO GATO CON TU RIFLE DE MIERDA Y ADEMAS DE HACERTE UN ENEMA VAS A VOLVER A VER A LA PERRA PERO CORTADA EN PEDASOS DE ¼
ESPERO QUE TE QUEDE CLARO O VAS A VOLVER A SABER DE MI

Llegó el gran momento. Jorge salió al patio y quedo estupefacto cuando vio a Olivia como si nunca se hubiese ido. Llamó a Nacha y ambos sorprendidos contemplaron el regreso murmurando palabras que no logré escuchar. La verdad que estaban los tres contentos. Obviamente vieron la carta, la leyeron y quedaron algo desconcertados; y la verdad que no es para menos, la situación en si fue bastante bizarra, pero de lo que estoy seguro es que el mensaje y los motivos quedaron clarísimos.

Lo seguiré espiando, espero que haya aprendido la lección.

¿Ustedes que dicen?

miércoles, 10 de febrero de 2010

Disparandole a los gatos IV: La venganza contra Jorge.


Después del intento frustrado de venganza contra Jorge, hoy a la mañana logré dar el golpe. Un golpe seco en la cabeza que lo desmayó, lo cual me permitió cortarlo en pedazos y guardarlo en la heladera.

Hablemos enserio. Cuando el otro día estuve en el galpón, visualicé una escalera de madera, de carpintería o algo así. Fue una herramienta extremadamente necesaria porque sin ella hubiese sido casi imposible ejecutar el plan.

Florencia estaba parada en una silla del lado de su jardín riéndose y mirando lo que yo hacía, logrando que yo entorpeciera la cosa puesto a que me reía también.
Así que busqué la escalera, la arrimé contra la pared divisora, mientras mi chica me preguntaba que iba a hacer, dado que no le comenté mi plan.

Olivia es una labradora simpática, no muy grande. Nose que edad tendrá pero para rondará los seis meses, así que no me resultó tan pesada. La cargué mientras me lamía la cara con expresión de felicidad, como si estuviese contenta de estar a upa mío.
Cuidadosamente subí dos escalones y le dije a Florencia que la agarrara fuerte y tuviera cuidado de no caerse. Igual la pared no es muy alta por lo cual nadie corría riesgos de salir lastimado.

Florencia no entendía que le estaba secuestrando la mascota a Jorge, y creo que ante mis ruegos de que me iba a caer de la escalera cedió a agarrarla y pasarla de casa. Pero lo peor fue que cuando agarró a la perra, pude ver como mi novia se caía de la silla con Olivia encima, no fue grave pero me costó ser insultado por al menos media hora.

Después de invadir propiedad ajena la paranoia se apodera de uno como nunca, me puse a pensar que hasta quizás podría ir preso si algún vecino notó el robo. Florencia no se cansó de convencerme que me retractara y devolviera al animal a su casa y casi lo logra, pero de todos modos ya era tarde, no tenía gracía dar marcha atrás.

Me siento raro. Por un lado contento, pero me dio algo de pena escucharlos llamar a la perra.

Florencia me insistía en que no podía a dejar a la perra en su casa, y estaba en lo cierto, asi que después de vigilar que no estén en la vereda, nose como junté valor y me animé a salir y empezar a correr con la perra atada a una soga improvisada que le até a su collar.

La traje hace un rato a mi casa porque en la de mi novia corría altos riesgos de ser vista, y de hecho sucedió algo increíble. Hace un rato, cuando estaba redactando esto para actualizar el blog, me llamó Florencia diciéndome que llamaron a la policía.

Ni bien dijo esto creo que me desmoroné por un segundo, en el cual pensé que había sido descubierto y que la policía estaba viniendo para mi casa a detenerme. Así que con la garganta seca y fuera de sí, le pregunté que pasó y el dialogo fue más o menos así:

- Me hiciste pasar un momento de mierda, estúpido. Vinieron Jorge y la policía a casa (llorosa casi gritando)

-¿Para que abriste, sos pelotuda? ¿Los dejaste pasar? – la interrumpí inmediatamente.

- ¿Me vas a dejar hablar? Porque te corto y te jodes. No, no hizo falta, estaba arreglando las plantas adelante, me vieron y me peguntaron si había visto algo porque le habían robado la perra… – dijo enojada.

- Calmate un poco ¿Y que les dijiste? No habrás metido la pata…. – pregunté sin dejarla terminar una vez más.

Y me cortó el teléfono. Así que la volví a llamar totalmente preocupado y enfurecido. Me pareció re bestia que me cortara el teléfono dejándome en ese estado. El corazón latía a punto de salirse del pecho y para colmo me moría y muero de sueño ahora mismo porque me desperté muy temprano. La llamé un par de veces y se hizo rogar, no me contestaba, pero finalmente atendió:

- Sino me dejas hablar vuelvo a cortar. ¿Y que queres que les diga? Que no sabía ni escuché nada. Vi que le preguntaron a la loca de al lado también. Encima me puse re nerviosa porque pensé que sabían todo, ahora estoy cagada y paranoica ¿Por qué no venís a casa?

- No puedo. Estoy con Olivia comiendo galletitas y nadie de mi familia sabe que traje a la perra, no puedo dejarla sola.

Y le corté yo esta vez. Más tarde la llamo cuando nos hayamos enfriado.

Realmente no se como continuará esto. Por supuesto que la perra será devuelta a su hogar, no sin antes extorsionar a Jorge, tengo que ver bien cuando.
De todos modos la complicación más grande ahora será calmar a mi novia, que debe estar bastante enojada. Y no olvidemos a mi familia, cuando vea la visita que le traje.

sábado, 6 de febrero de 2010

Se la culearon



Mi novia hace un par de meses sacaba a pasear a la perra de una señora que vive a unas cuadras de su casa. Como es medio vaga y la perra forcejea porque no es chica, a cambio de un poco dinero la llevaba a la plaza.
Misteriosamente un día dejó de sacarla a pasear argumentando que no tenía tiempo, lo cual me pareció extraño, hasta que hace un rato supe la verdad, ya que recibí un llamado de la dueña de la perra. Como ella se estaba bañando atendí yo:

Vieja: Hola, habla la señora Beatriz, ¿se encuentra Florencia¿

Yo: Se está bañando, si quiere puede llamar en un rato ¿quiere que le diga algo?

Vieja: ¿Con quien hablo?

Yo: Con el novio.

Vieja: Si, decile que es una irresponsable.

Yo: ¿Como? ¿Por que?

Vieja: Ella sacaba a pasear a mi perra hace unos meses, después me dijo que no podía sacarla más…

Yo: ¿Entonces?

Vieja: Se la CULEARON

Hasta me preocupé, por un segundo creí que a Florencia se la habían culeado en la plaza, que me lo había estado ocultando y que por eso no la llevaba más a la perrita.

Yo (totalmente desentendido): Ehhh? ¿A quien culearon, señora?

Vieja: A mi perra, querido. Creí que era embarazo psicológico y hace una semana me encuentro con cuatro cachorros en el jardín ¿a vos te parece? Soy una persona grande como para hacerme cargo ahora. Florencia es una atrevida, ella va a tener que quedarse con los perritos, se lo voy a llevar a su casa.

Yo: Entiendo. Igual usted no es la mamá de los cachorros, su perra es la madre y los va a cuidar ella, usted solo tiene que esperar 45 días para poder regalarlos, no me parece que sea tan grave

Vieja: Ay si claro, eso lo decís vos porque sos joven, pero a mi me duelen los huesos, no puedo andar juntando la suciedad.

Yo (irónico): Usted me dijo que a su perra se la culearon, ¨por ahí¨ no queda embrazado nadie. ¿Está segura que fue culpa de Florencia?

Vieja (un poco desencajada): Mirá. Yo se lo que digo. No me tomes el pelo. Es una irresponsable, espero que no sea igual con vos. Te quiero ver con un hijo….

Yo: ¿Y usted como sabe que fue culpa de mi novia?

Vieja: Ella es la que la sacaba a la calle, ni mi marido ni yo lo hacemos. No podemos mantener 4 cachorros, la suciedad, la comida….

Yo (cansado): Toman leche de la madre, y la suciedad muchas veces la come ella también.

Vieja (caprichosa): No no no no no. Son cuatro cachorros. Tu novia es una DESUBICADA

Yo (enojado pero riéndome por dentro): Señora, si la perra no puede sola, cómase lo soretes de los perritos usted también. Seguramente fue su marido el que se la culeó.

Y le corté. Mi novia sigue metida en la ducha. Después le voy a dar la noticia de que fue tía. Y que el secreto que me estuvo ocultando ahora fue revelado. Siempre ella me dice irresponsable a mi, pero ya no más. Gracias Beatriz.